Disfruta de todos los matices del vino con las vinotecas de Asko

Asko sabe que la elección del vino adecuado puede influir en la experiencia gastronómica de manera significativa, y destaca la importancia de conservar cada botella a la temperatura ideal para su consumo, de manera que el consumidor pueda apreciar todos los matices del vino y del menú.

La temperatura perfecta para conservar el vino varía entre los 6º y los 18 ºC, y son los vinos blancos y espumosos los que permiten las temperaturas más frías y los tintos las más templadas.

Del mismo modo, el tiempo de maduración de cada botella influye en la temperatura a la que debe conservarse: a mayor antigüedad, mayor temperatura.

  1. Vinos bancos espumosos, finos o variedad tempranillo: 6º-7 ºC
  2. Blancos jóvenes: 7º-10 ºC
  3. Rosados: 8º-10 ºC
  4. Blancos con crianza: 9º-12 ºC
  5. Tintos jóvenes: 12º-15 ºC
  6. Tintos con crianza: 14º-17 ºC
  7. Tintos reserva y gran reserva: 17º-18 ºC

Asistente de colecciones de vino

Los amantes del vino pueden confiar en los conservadores de vino Asko para mantener sus botellas en condiciones óptimas. Los conservadores cuentan con tres zonas de temperatura, que permiten almacenar diferentes tipos de vino en el rango de temperatura perfecto para su conservación.

Además, la firma presenta su innovadora aplicación conectada a la base de datos Vivino que facilita la catalogación y gestión de la colección de vinos. Al utilizar la cámara integrada en la vinoteca o la aplicación complementaria para smartphone, el usuario puede escanear las etiquetas de sus botellas y registrarlas en su inventario. Llevará un registro de lo que tiene, poniendo la información al alcance de su mano, y recordará en qué lugar de la estantería se encuentra cada botella. Incluso podrá poner notas en sus vinos especiales, para recordar quién se los regaló o para beberlo en una ocasión especial.

Otras ventajas del conservador de vino de Asko, galardonado con el IF Design Award, son sus bajas vibraciones y cristal con filtro de rayos UVA. De esta forma, las botellas no reciben estímulos que puedan perjudicar la calidad del vino en su interior.