Quizá muchas personas no lo sepan, pero antes, hace mucho tiempo, para calentar las camas se utilizaba un artilugio de latón o cobre que llevaba un mango largo y que se llenaba de brasas calientes. Seguro que todavía, en algún pueblo perdido, aún se use este calientacamas original, pero desde entonces este mundo ha evolucionado tanto que los productos que ahora nos proponen los fabricantes de electrodomésticos no tienen nada que ver.
Los calientacamas de Daga son elementos calefactores, flexibles y adaptables al colchón, diseñados para acostarse sobre los mismos, que proporcionan un suave calor ascendente. Además, permiten aprovechar al máximo el calor mediante un consumo muy reducido de energía, por lo que suponen un ahorro en calefacción durante la noche, además de garantizar la máxima seguridad en todos sus elementos de regulación, protección y control. Y no es de extrañar, ya que la marca, fundada en 1921, es especialista en almohadillas y mantas eléctricas.
La gama de calientacamas de Daga está formada por una amplia variedad de modelos diseñados cuidadosa y eficazmente para adaptarse perfectamente a todas las medidas estándar de cama, individual y doble, y liberar un suave calor envolvente.
Daga, una marca de referencia en la fabricación de almohadillas y mantas eléctricas nos presenta estos prácticos calientacamas, que proporcionan un calor seco, confortable y saludable
Estos electrodomésticos, considerados de la gama de calor textil, están especialmente diseñados para proporcionar calidez y confort en habitaciones frías y húmedas, así como las de uso temporal en segundas residencias y zonas de mar donde normalmente aumenta la percepción de humedad que el calientacamas logra paliar en breves instantes. El calor textil que proporcionan es seco y procura un confortable efecto calmante durante el descanso, estimulando la circulación y favoreciendo la distensión muscular. Por ello están recomendados en el tratamiento de dolencias derivadas de la artrosis, artritis, reumatismo y traumatismos de los tejidos blandos del cuerpo, así como otras dolencias localizadas en la columna vertebral, procesos gripales o resfriados, que se agudizan con cambios bruscos de temperatura.
Todos los modelos de calientacamas Daga tienen un acabado superior de algodón-poliéster suave, resistente y transpirable. Las caras inferiores son de tejido antideslizante, que permite su perfecta adaptación al colchón, evitando que el calientacamas se desplace sobre el mismo.
De esta gama de electrodomésticos destacan los calientacamas CIN y CME. El primero de ellos tiene un tamaño de 150×90 cm, aporta una potencia de 145 W y se puede lavar tanto a mano como a máquina, ya que cuenta con conexión separable. Por su parte, para camas de matrimonio Daga propone el modelo CME, con unas medidas de 150×130 cm, que aporta una potencia de 175 W y dispone de desconexión fija.
Ambos calientacamas poseen acabado antideslizante y ofrecen 4 niveles de temperatura, 3 tiempos programables (2, 6, 8 h), regulador electrónico con pantalla de LEDs y función autostop de seguridad tras 12 h en funcionamiento ininterrumpido. También se distinguen por su rápido calentamiento (15 minutos), e incorporan mando de control digital con autotest luminoso para el control del correcto funcionamiento, dotado de dos botones para temperatura y tiempo.
PVPr CIN: 54,76 euros PVPr CME: 63,67 euros













