Miele presentó el pasado 12 de marzo las claves de un correcto lavado de la ropa, en un evento muy práctico y especial que se celebró en el Miele Experience Center situado en Claudio Coello, 17 de Madrid.
La marca, gracias a su amplio conocimiento sobre el tema y a sus años de experiencia, ha recopilado un decálogo de los errores más comunes en este ámbito que comentemos:
- Utilizar programas cortos para cuidar el medioambiente y ahorrar
Cuanto más corto es el programa, más energía consume, más coste económico supone y es mucho menos eficaz a la hora de realizar una correcta higiene de las prendas.
- Sobredosificar el detergente
Usar demasiado detergente no sólo no limpia más la ropa, sino que puede deteriorar la lavadora y consume más agua, al aclarar más. Miele recomienda seguir siempre las instrucciones marcadas por el fabricante del producto.
- Lavar con agua fría
Evidentemente el agua fría es muy neutral para la ropa, pero no consigue una correcta limpieza y genera la acumulación de gérmenes y bacterias en el tambor. Hay que perder el miedo a lavar con temperatura, respetando siempre las indicaciones de la etiqueta de la prenda.
- Usar siempre el mismo programa
Aunque se suele pensar que hay demasiados, cada uno se adapta a las necesidades de cada tejido y todos son necesarios. Históricamente se usan entre 1 y 3, pero la innovación ofrece opciones más avanzadas.
- Separar colores y no tejidos
Aunque dos prendas sean del mismo color, no requieren el mismo tratamiento sin son, por ejemplo, de raso y algodón. Hay que separar colores, pero también tejidos.
- Cargar la máquina al máximo
Esto evita un correcto lavado, además produce muchas arrugas en la ropa y un deterioro de la máquina.
- No tomar precauciones previas
Siempre hay que cerrar cremalleras, poner del revés las prendas que así lo requieran y vaciar los bolsillos. De lo contrario, se producen deterioros tanto en la ropa como en las máquinas.
- No realizar un correcto mantenimiento de las máquinas
Para que realicen un correcto lavado y se mantengan durante más tiempo, hay que limpiar el filtro, usar limpiamáquinas y realizar cada dos semanas al menos un lavado a un mínimo de 60º.
- Usar el mismo detergente para todo y mucho suavizante
No hay que usar el mismo detergente para todo o la misma dosificación de distintos detergentes. Además, se tiende a usar mucho suavizante y después secadora, que anula sus efectos aromáticos.
- No seguir las instrucciones de las etiquetas de las prendas
Aunque suelen ser extensas, siempre es recomendable mirarlas antes de lavar una prenda, porque un mal lavado puede tener un efecto nocivo sobre ella.












